viernes, 3 de junio de 2016

El holograma del jefe de gobierno

Toda la población estaba harta de atropellos, siempre era lo mismo; un gobierno corrupto que se inventaba contribuciones, crisis de salud y de estabilidad social, para recaudar más metales de los bolsillos del pueblo.
La historia de toda la vida era que los que más tenían exentaban las contribuciones, y lo que menos tenían, siempre terminaban pagando más. La riqueza era desigual en la sociedad, la ciudad estaba sobre poblada, siempre faltaba el agua, el drenaje era tan malo que en témpora de lluvia se inundaban las calles. El transporte público era pésimo, era una infraestructura anticuada, que ya no abastecía las necesidades del pueblo, una pésima logística, muy mala organización y aumentos arbitrarios en los costos al pueblo.
La gota que derramó el vaso fue una medida la cual “en defensa del medio ambiente”, restringía la circulación de los autos que el pueblo con tanto esfuerzo había adquirido, o bien, mes con mes seguían pagando. Todo era mentira, el jefe de gobierno a 2 años de retirase, quería allegarse de un buen fondo para seguir viviendo como un jeque árabe. No eran suficientes los 43 millones de pesos que ya había robado, quería más.
El día que se publicó dicha medida, toda la población afectada se congrego en el palacio de gobierno, exigiendo a dicho jefe de gobierno dar la cara. Después de muchas horas, el sujeto apareció, fuertemente custodiado. Al ser cuestionado, en respuesta se quiso burlar del pueblo, diciéndoles que era para frenar la contaminación, que será una medida temporal, y todo el tipo discurso de político corrupto.
El pueblo no lo toleró, toda la gente se abalanzó sobre el mandatario y su comitiva, hubo bajas, si, en defensa del pueblo. Los cerdos contratados por el estado para proteger al fascista privaron de la vida a varios ciudadanos, honestos y trabajadores que únicamente protestaban por su derecho violentado.
Lograron secuestrar entre todo el caos al jefe de gobierno. La fuerza de choque lo busco inútilmente todo el día y toda la noche. No era raro que no lo encontraran, ya que el grupo de choque únicamente servía para quitarle el dinero al pueblo.
Un grupo de patriotas, se lo había llevado, después de que el pueblo descargo su ira en su persona, como lo hizo el pueblo italiano con el fascista Mussolini, lo que quedo de restos mortales fue molido y procesado  como pulpa de papel. El pueblo recicló esa basura en un tiraje de  hologramas vehiculares
A la mañana siguiente, todos los vehículos de la ciudad tenían ese holograma, era el holograma del jefe de gobierno, que representaba la más pura expresión del pueblo; ¡No más abuso de poder, el pueblo para el pueblo!


Jorge F. Guillén
“Pluma mexicana”

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